Skip to content
11 agosto 2009 / germansierra

Por tierras toscanas

DSCF4662

Vista parcial de Siena

En uno de mis últimos viajes para despedirme de Italia he vuelto a la Toscana, la única zona del país que conocía desde hacía años, concretamente desde 2000, cuando visité por primera vez el bel paese. Provistos de un coche, hemos intentado recorrer y visitar el máximo número de pueblos y paisajes en la zona vinícola que se extiende desde Montepulciano, al sur, hasta Volterra, al noroeste de la región,  haciendo escala en Siena, la segunda ciudad toscana en relevancia histórica.

Con Siena he experimentado la misma sensación que hace meses viví con Florencia. Revisitarla ha contribuido a desmitificarla. Me ha defraudado si se trata de comparar lo que me ha sugerido ahora con la primera impresión que tuve en aquel verano del 2000. Han pasado 9 años, muchos viajes y el descubrimiento de otras ciudades fascinantes en Italia, factores que creo han contribuido a devaluarla.

En cualquier caso, sigo considerando que la Plaza del Campo es una de las más bonitas y peculiares del mundo. También, que el sentido de orgullo y apego de sus habitantes a los distintos barrios o contrade de la ciudad es un admirable a la vez que agradable vestigio del pasado.

Uno de los fenómenos que ha puesto a Siena en el mapa es la celebración del Palio, una carrera de caballos de origen medieval que tiene lugar cada año el 2 de julio y el 16 de agosto, cada jornada en honor de una vírgen distinta. En la competición participan 10 jinetes en representación de 10 de las 17 contrade existentes. El primer caballo, con o sin jinete, que da tres vueltas a la plaza resulta vencedor. Las dimensiones de la plaza y su estructura, la velocidad que alcanzan los caballos y la devoción del público por la carrera la convierten en un espectáculo único.

En previsión del palio del próximo domingo pude ver dispuestos ya los bancos que acogerán a la multitud que asiste al evento. Hasta 70.000 personas se pueden congregar, lo que representa el 130% de la población de Siena. Un buen grupo de ellos se coloca en el centro de la plaza, alrededor del circuito que hacen los caballos, y otro en bancos y balcones. La carrera está rodeada de actos protocolarios y tradiciones, muchas de los cuales seguramente escapan al entendimiento del neófito. Basta decir que existe un vocabulario sólo referido al palio.

Fachada del Palazzo Pubblico

Fachada del Palazzo Pubblico

Al margen de la fiesta, callejear por la ciudad, bastante pequeña e intricada, es un placer. La plaza del Duomo es un encanto, seguramente por la ausencia de bares o tiendas, que siempre acarrean un molesto ajetreo y deambular de turistas. Palacios renacentistas, iglesias, peculiares soluciones arquitectónicas y negocios tradicionales son algunos de los ingredientes que puede encontrar aquí el paseante. A veces con la recompensa de llegar de manera no premeditada a un cul de sac desde donde poder divisar alguna colina urbanizada de la ciudad con el precioso paisaje toscano de fondo.

Anuncios

2 comentarios

Dejar un comentario
  1. Cano / Ago 12 2009 7:16

    Ay, esos viajes de despedida donde la nostalgia por saborear recuerdos acaba derribando el mito de nuestra memoria. Aún así, ¿cómo osas meter en el mismo saco a mi Florencia? Lo peor de la ciudad somos nosotros, los turistas, llenándola de ríos de helados con patas e islotes de cámaras digitales para probarnos a nosotros mismos (y a nuestras redes sociales) que estamos allí.

  2. Edgar Sánchez / Ago 12 2009 12:33

    Recientemente estuvimos en Firenze y , no nos vamos a engañar, nos encantó, sobre todo de noche cuando a las tantas de la madrugada las calles se quedan vacías y puedes atravesar el ponte vechio sin ser deborado por la marabunta comehelados sacafotos ( nosotros incluídos) que menciona Cano.

    Especialmente me llamó la atención la Piazza de Santo Spirito dónde , caída la noche, se producía una especie de amable Akelarre del que participaban punkies con perros y litronas, pijitos sentados en caras terrazas y niños jugando al escondite, todo en un perfecto ambiente de respeto mutuo y armonía.

    Siena quedó en el tintero, un amigo me menciono que es una Florencia pequeñita que permanece más virgen a las feroces fauces del turista.. Para la próxima visita queda, de momento en octubre tenemos tickets para Venecia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: