Skip to content
16 septiembre 2009 / germansierra

Apocalypse Juárez

Abandonando Ciudad Juárez

Abandonando Ciudad Juárez

Post de Javier Medina Anquela

9.903 muertos desde 2007, año en el que Felipe Calderón declaró la guerra a los cárteles de la droga. 45.000 soldados patrullando las calles de las ciudades más conflictivas y 18 estados en los que las bandas de narcotraficantes se disputan el control del territorio y el acceso a las rutas de narcotráfico con Estados Unidos. Datos recogidos en un estremecedor informe de Los Angeles Times. Y en este desolador mapa un punto negro: Ciudad Juárez, la urbe más peligrosa de México y una de las 3 ciudades menos recomendables del planeta junto a Bagdad o Mogadiscio.

La ciudad, situada a orillas del Río Bravo, en la frontera con los Estados Unidos convive a diario con el narcotráfico, la trata de personas, la inmigración ilegal, el recuerdo de miles de mujeres desaparecidas y el secuestro exprés. Este municipio cerró en 2008 la lista oficial de asesinados con una relación de más de 1.600 nombres. Ya en los primeros días de agosto de 2009 se habían superado el millar de homicidios en una ciudad de poco más de 1,3 millones de habitantes.

Si comparamos estas cifras con los 1.019 crímenes mortales cometidos en 2008 en España, podemos hacernos una idea de la situación que se vive en la fronteriza urbe azteca . Pero aún más escalofriante que el número de muertos es, sin duda, el modo en que muchas de las ejecuciones se llevan a cabo: la decapitación. Intentando asimilar tanto horror me vienen a la mente las imágenes del macabro campamento del Coronel Kurtz en la película Apocalypse Now, de Francis Ford Coppola. Afortunadamente no puedo imaginarlo de otra forma, desde España todo esto supera nuestro concepto de realidad.

Según un artículo de El País, en 2008 aparecieron más de 160 cuerpos decapitados en México, todos ellos como resultado de ajustes de cuentas entre los diferentes cárteles del narcotráfico. No es ninguna revelación afirmar que estos problemas de violencia, la droga y la prostitución siempre llegan con frecuencia de la mano de la marginalidad y el olvido de las comunidades acomodadas, tanto a nivel nacional como internacional. Tan desapegados de la realidad están los ricos en México y tan celosos de su seguridad que muchos de sus desplazamientos interurbanos se llevan a cabo en helicóptero.

A principios de año, México tomó las calles de Ciudad Juárez con más de 11.000 efectivos de la policía y del ejército. Pablo Ordaz pasó un día con ellos. El motivo fue el recrudecimiento de la guerra que disputan los cárteles de Juárez y Sinaloa, que luchan por conseguir el control del tráfico de drogas en la frontera con los Estados Unidos. Pero el problema se complica aún más cuando la policía es pobre y débil, fácil de amedrentar y de comprar.

En las zonas donde el negocio de la droga impera, los capos tienen dinero de sobra tanto para contratar a sicarios que eliminen a sus enemigos políticos como para comprar a aquellos que no entorpezcan sus movimientos. De este modo colaboran con los crímenes desde el pistolero que mata por cuatro pesos al juez que hace la vista gorda, pasando por los chivatos, las prostitutas cabezas de turco, el policía que no estaba allí, la tendera que no vio nada… Por algo es ésta la ciudad del silencio. Si hablas te matan, si callas te perdonan y si ayudas te beneficias, cada uno elije.

El tinglado está más que bien montado, tanto que cada cierto tiempo los propios narcos traicionan a los suyos en secreto para que sus aliados políticos consigan fingir triunfos policiales en su lucha contra el crimen. Después de un breve acto televisivo, que incluye la detención de una decena de hombres armados y una llamativa cantidad de fardos de coca, se cierra el telón y se hace de nuevo el silencio.

No hace falta decir que esta pérdida de personal, armas y drogas es asumida por los cabecillas de la banda como un tributo a aquellos que se encargan de esconder sus malas artes. Es por eso que nadie confía en nadie y se agrava el problema y las bandas se dividen para después multiplicar sus miembros. El caso de la corrupción no es algo anecdótico que dificulte la lucha contra el crimen, más bien es la raíz del problema.

Ayer, martes 15 de septiembre, detuvieron en México a 124 policías supuestamente relacionados con la banda de los Zetas, una de las más temidas de todo el país azteca. Pero se estima que los asesinatos que se cobrará el 2009 aumentarán respecto a los del año pasado, incluso en las vigiladas calles juarenses. Ciudad Juárez es también tristemente conocida por las desapariciones y asesinatos sistemáticos de mujeres.

Según informes federales, estos secuestros son llevados a cabo por las mismas mafias de la droga, obligando a las mujeres y niñas a prostituirse o a participar en orgías. En Juaréz se cuentan por cientos los casos de jóvenes asesinadas con signos de haber sido torturadas y violadas. Todos los casos, a día de hoy, sin esclarecer. Mientras que la última ocurrencia del gobierno ha sido designar como fiscal general de la ciudad a un personaje que se distinguió en su día por entorpecer la investigación de esas desapariciones.

Anuncios

2 comentarios

Dejar un comentario
  1. Javier / Sep 20 2009 8:08

    Escalofriante. La verdad es q

  2. Javier / Sep 20 2009 8:13

    Escalofriante. ¿También estuviste en Ciudad Juárez o en Tijuana? Si es así los tienes aún mejor puestos de lo que pensaba. Llevo yo un tiempo impresionado con las noticias que vienen de esos agujeros, por eso que me he leído tu artículo de cabo a rabo y tan bien el testimonio de Pablo Ordaz.
    Muy bueno los dos.
    Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: