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13 octubre 2009 / germansierra

¿Libertad duradera?

Entrevista de Javier Medina Anquela

afganistan

Otra muerte en Afganistán nos hace preguntarnos de nuevo por la utilidad de la la misión “Libertad duradera”, de la que se han cumplido ya 8 años desde su inicio, habiéndose cobrado a día de hoy, entre accidentes y ataques, las vidas de 90 militares españoles. El cabo primero de infantería ligera R.F.O, al que no comprometeremos revelando su identidad, ha participado en las misiones militares de Kósovo, Afganistán y Líbano sirviendo en diferentes unidades de élite del ejército. También formó parte del grupo especial que se desplazó a Indonesia, en 2004, para colaborar en las tareas de auxilio tras la catástrofe del tsunami.

A través de las opiniones nacidas de la dilatada experiencia de R.F.O., pretendemos escrutar la situación actual de las operaciones militares españolas desde la perspectiva individual y no oficial de un integrante en activo.

P. Vayamos directos a la pregunta obligada: ¿la de Afganistán es una misión de paz o de guerra?

R. No tengo ninguna duda de que, para España, es una misión de paz dentro de un país que está en guerra. Allí, la rutina diaria se basa en patrullar por los anillos de seguridad para evitar que los talibanes ataquen nuestra base de Herat, a la vez que se da apoyo a los trabajos de reconstrucción de la zona. A muchos afganos les gustaría que entrásemos en los nidos talibanes y neutralizarlos para que dejen de crecer, pero no realizamos ataques ofensivos contra los insurgentes, sino de protección. Eso sí, como cualquier fuerza de seguridad, si te disparan tienes que responder.

P. Precisamente de eso se han quejado otros países, especialmente Italia, de que los españoles se retiran cuando la cosa se pone fea…

R. Ya, ya sé, y me molesta que eso se pueda confundir con cobardía por parte de nuestras unidades. Sí, es verdad que los españoles rehuyen el enfrentamiento, pero es que allí se va para ayudar, al menos esas son las instrucciones que, se las crean o no, nosotros seguimos. El peligro es constante, el de los hombre-bomba y las trampas explosivas. Cada vez que yo salía a patrullar al mando de un pelotón nos jugábamos la vida y siempre cumplíamos puntualmente. En caso de tiroteo no queda otra que repelerlo. Por lo demás, sí, es cierto que intentamos evitar cualquier enfrentamiento, pero no es algo malo; además, los italianos, como nosotros, sólo cumplen órdenes. Algo que he visto en todas las misiones es que a los españoles nos gusta ganarnos a la gente por las buenas, hablar con ellos, jugar con los niños, comprarles chucherías… Aunque hay que reconocer que los afganos son gente muy difícil en este sentido y hay muchos que quieren que nos vayamos.

P. ¿Y por qué no irse?

R. Pues es complicado. Supongo que otros muchos no querrían que nos fuésemos nunca. Los españoles hemos trabajado mucho para que miles de familias afganas ahora vivan tranquilas. Te cuento por encima mi experiencia. Yo estuve en Herat, en 2005, y me encuadraron en una unidad QRF (Quick Reaction Force), que debía estar preparada para salir en cualquier momento en un plazo máximo de 20 minutos. La base de Herat es bastante grande, de hecho se comparte con los italianos y los eslovenos. Las condiciones de vida allí eran, dentro de lo que cabe, cómodas. Pero a 170 kilómetros de caminos imposibles -se emplean más de 8 horas de viaje- está la base de Qala-i-Now, que por entonces estaba formada por 80 soldados de los nuestros. Allí se dormía en tiendas de campaña, la zona era un nido de talibanes, y los chavales estaban aislados. Hay que sumarle a eso la tensión diaria, el cansancio, soportar temperaturas de casi 50 ºC en verano con el chaleco antibalas, el casco y demás armamento, y de -15 ºC en invierno. Quiero decir que uno quiere pensar que no se la juega tanto por un extra en el sueldo, yo creo que el trabajo vale la pena. Y hablando de pena me viene al recuerdo el accidente del helicóptero Cougar, en el que murieron 17 compañeros, me pilló allí. Fue uno de los días más tristes de mi vida.

P. ¿Y que se ha conseguido con tanto trabajo?

R. Pues, para empezar, desde que huyeron los talibanes de nuestro sector no existen los azotes, ni las lapidaciones públicas… Las mujeres que se pintan las uñas ya no son castigadas cortándole los dedos, los libros pueden incluir ahora dibujos, las niñas pueden estudiar… Además, creo que lo que el ejército está haciendo en Afganistán es mejor que estar en España desfilando o haciendo maniobras, que también eso vale dinero. Al menos de misión somos útiles. Si nos retirásemos de nuestra zona ahora la OTAN se vería en graves apuros para hacer frente a los talibanes que, como ya te he dicho, son cada día más fuertes. Y si se abandona la misión por parte de todos los países volverán los talibanes y todo el esfuerzo y los muertos habrán sido en vano.

P. Pero es que una misión no puede durar eternamente, ¿se tiene una mínima idea de cómo y cuándo terminará esto?

R. Estoy convencido de que durará al menos 4 o 5 años más antes de que comience el retiro gradual de las tropas. La verdad es que no sé como acabará todo esto, porque en los último años ha ido todo a peor. Los talibanes no dejan de crecer. Es que hay que entender que muchos están desesperados y se venden al primero que les dé un plato de comida. Yo lo que espero es que cuando salgamos de allí al menos no siga la guerra civil ni se vuelva al criminal régimen anterior. Ojalá esto no se convierta en otro Irak.

P. Por cierto, ¿qué opinas de la guerra de Irak?

R. Si me preguntas que opino como militar, pues ya lo sabes: yo obedezco órdenes de mis mandos y mis mandos del gobierno y el gobierno se sustenta gracias a la mayoría de los españoles, ¿no?. Pero personalmente creo que la guerra de Irak fue una invasión en toda regla, se entró con la excusa de las armas de destrucción masiva con el fin que todos conocemos: el petróleo. Sadam estorbaba en el negocio estadounidense y se lo quitaron del medio. Si ahora les ha salido o no cara la jugada es otra historia que no sé. Pero en Afganistán no hay dinero, es un país miserable. No hay nada que pueda interesar a los países de la OTAN.

P. Se me ocurre que a los países de la OTAN les interese un lavado de cara, es decir, que con la misión de Afganistán se pretende demostrar que occidente lucha por principios y no exclusivamente por negocio…

R. Hombre, pues no sé. Lo que es obvio es que hay países asiáticos y africanos que llevan décadas masacrándose entre ellos y nadie hace nada por evitarlo. Pero tampoco creo que sea una misión planeada en frío como lavado de cara de la OTAN, se pueden montar misiones mucho menos arriesgadas en las que quedaríamos mejor. Además, la opinión pública no ve con buenos ojos la misión en Afganistán. Supongo que los acontecimientos se precipitaron después del 11-S y ahora no se pueden dejar las cosas a medias.

P. ¿Has visto el documental de Cuatro “Afganistán: españoles en la ratonera”?

R. Sí, aunque no entero.

P. ¿Crees que refleja la realidad de la misión española en el país?

R. Mira, no me gustó, la verdad. Da a entender que se invade un país porque sí y que allí se está a tiros todo el día. Además, me indignó que se entrevistasen tan alegremente con el que dice ser el responsable de un atentado en el que murieron soldados españoles. También podía debatirse si eso es moral o no. No sé, supongo que el periodismo es otro poder al fin y al cabo. Al final todos barren para casa.

P. ¿Cuál ha sido la misión en la que te has sentido más útil?

R. Precisamente en la única que no llevaba armas, en la del Tsunami. Me destinaron a Indonesia a los pocos días de la catástrofe. Principalmente estuve ayudando a los doctores que operaban a los heridos. El panorama era desolador. En España salían imágenes muy fuertes en los informativos, pero aquello no tenia nada que ver, la realidad era mucho más espantosa. Nosotros fuimos a la zona cero, a Banda Aceh. No quedaba nada: escombros, chatarras, maderas y muertos. Murieron unas 200.000 personas. Nos encontrábamos de todo incrustados en los tejados, también cadáveres. Íbamos en un barco que transportaba 125 vehículos (camiones, maquinas excavadoras, apisonadoras, etc.). Con el material que llevamos los ingenieros trabajaron para adecentar hospitales colegios, carreteras… hacían lo que podían. Nosotros montamos una consulta en tierra y allí se atendía a todo tipo de afectados. También se llevaba a los campos de refugiados agua, comida, juguetes… ya sabes.

P. Si no hubiese armas ni militares, ¿habría guerras?

R. Parece que los militares fuésemos los culpables de las guerras y no una consecuencia… Por lo que uno ve, y por lo que se sabe de historia, los hombres se han matado por defender lo que tienen desde que el mundo es mundo. Con palos, piedras o lo que se tenga a mano. Ya sea de forma individual o colectiva. La lucha por la vida se ve más clara en Afganistán, donde la muerte se esconde en cada esquina. En una cafetería de Madrid la cosa se ve de otro modo, ¿no?

P. En tus 11 años de servicio has acumulado 24 meses de misiones en el extranjero, ¿cuántas veces han abierto fuego directamente contra tu posición?

R. Una vez, en Kósovo. Estábamos de guardia en el puesto que teníamos en el pueblo de Suvo Grlo y una ráfaga de ametralladora barrió el suelo a pocos metros de nuestra posición. Salimos un pelotón de reconocimiento y descubrimos en la nieve las huellas de dos personas, pero todo quedó ahí, huyeron y no hubo que lamentar víctimas. En el tiempo que estuve en Afganistán un suicida atacó nuestra posición, pero los más afectados fueron los italianos. La bomba explotó cerca de un vehículo y volcó, pero la única víctima fue el talibán.

P. ¿Cuántas veces has abierto fuego para repeler una agresión?

R. Nunca.

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2 comentarios

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  1. Jorge Franco / Oct 14 2009 20:18

    Enhorabuena a los 2, gran pieza.

  2. Lucila / Oct 15 2009 21:30

    Felicitaciones por la entrevista, antes que nada. Me gustó mucho.

    Tengo que aclarar que tengo muy poca idea sobre de lo que es la guerra (en general), así que, ante todo, espero que nada de esto se tome como una falta de respeto a la gente que la padece en carne propia. (Y perdón por la extensión).

    Realmente me interesó el tema así que estuve leyendo un poco más y ví que la semana pasada el consejo de seguridad de la onu aprobó la resolución 1890/2009 por la que se decidió prorrogar por un año (desde el pasado 13/10) la autorización concedida a la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad y autorizó a los estados miembros de esta fuerza a adoptar todas las medidas necesarias para cumplir con su mandato (esto entre muchas otras disposiciones).
    Esto para mí da algunas pautas de que la situación lamentablemente sí va en camino de convertirse en otro Irak. Por el tiempo (que comienza a estirarse como un chicle), porque nadie controla al Consejo de Seg de la onu ni a la otán (por su misma estructura institucional) y porque “medidas necesarias” y “terrorismo” son términos lo suficientemente vagos para ser estirados y aplicados como justificación de casi cualquier cosa. Me remito al uso que se ha hecho hasta el momento de estas palabras, en términos de discursos de justificación.

    Por otra parte, yo sí le veo mucho sentido a que se pretenda la ocupación de un país como Afganistán. No soy niguna experta en el tema, pero este país limita con Irán (recordemos todo lo que pasó hace poco debido al desarrollo de tecnología nuclear por ese estado), es paso de gasoductos de muchísima importancia económica, está a mitad de camino entre Europa y China. Yo creo que sobran los motivos, solo faltaría estudiarlos un poco más.

    No digo que esto se trate solo de una ocupación militar. No niego las tareas humanitarias que llevan a cabo estos militares, ni niego sus necesidades y desprotección. Mucho menos niego las violaciones a los derechos humanos más básicos que, según la gente que sabe más del tema, se están cometiendo en el lugar.

    De lo que dudo es de que precisamente la otán y el consejo de seguridad de la onu tenga motivaciones tan loables y puras como la lucha por los derechos humanos. Sencillamente, creo que ya hemos visto suficiente de esto. En este momento, organismos como los que menciono, o estados miembros de los mismos, apoyan medidas e intervenciones que la misma asamblea general de la onu califica de violatorias de derechos humanos (como algunas de las medidas del estado de Israel, denunciados recientemente en la AG de la Onu).

    Pienso y me pregunto, si las tareas a realizar son sobre todo humanitarias, por qué la intervención no fue decidida por los organismos de la onu a los que compete este tipo de medidas?, ¿qué les van a prometer a los soldados esta vez por 4 o 5 años más allí, nacionalidad americana como en Irak, beneficios de la seguridad social a los que de todos modos tienen derecho?, ¿cuáles son los organismos afganos que participan en esto?, ¿cuántos soldados más va a mandar España cuando los países de la otán que cortan la tajada de verdad se pongana exigir en serio (como está ocurriendo, ya, con Gran Bretaña)?

    En fin, el tema es rico y, lamentablemente, le queda mucho hilo; eso es lo que creo. Me disculpo si, por no saber más, dije alguna barbaridad.

    Saludos,

    Lucila.

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